Objetivo: lograr estabilidad financiera cuando tus ingresos cambian mes a mes (freelance, comisiones, ventas, proyectos), sin vivir con ansiedad.
Si tus ingresos son variables, el problema no es “falta de disciplina”. El problema es que un presupuesto tradicional (pensado para sueldo fijo) no encaja. La solución es simple: separar, promediar y pagarte un sueldo.
Para quién es (y para quién no)
- Para ti si: algunos meses ganas mucho y otros poco, y te cuesta saber cuánto puedes gastar sin culpa.
- No es prioridad si: tienes ingresos fijos y tu principal problema es gasto impulsivo; en ese caso empieza por Ordenar gastos.
El principio clave: tu mes no es tu unidad (tu unidad es el promedio)
Con ingresos variables, mirar solo el mes actual te engaña:
- Un mes muy bueno te hace gastar como si fuera normal.
- Un mes flojo te hace sentir que estás “mal” aunque sea parte del ciclo.
Por eso conviene pensar en promedios (trimestre o semestre), y diseñar tu sistema para aguantar meses bajos.
3 pasos para empezar hoy
- Calcula tu mínimo mensual (gastos básicos): vivienda, comida, servicios, transporte, deudas mínimas. No hace falta exactitud perfecta: aproximación realista.
- Define tu “sueldo propio”: elige un monto fijo para transferirte cada mes cuando se pueda. El resto queda como reserva/colchón.
- Separa dinero personal y del trabajo: si puedes con cuentas distintas; si no, al menos “bolsillos” y reglas claras.
Ejemplo rápido (para aterrizarlo)
Imagina que en los últimos 6 meses tus ingresos fueron: 900, 600, 1200, 700, 500, 1100. El promedio es 833.
- Tu mínimo mensual (gastos básicos) es 550.
- Decides pagarte un sueldo propio de 650.
¿Qué pasa?
- En meses de 1200 o 1100, guardas excedentes en reserva.
- En meses de 500 o 600, usas parte de la reserva para completar tu sueldo propio (sin pánico y sin deuda).
Separaciones que te cambian la vida (de verdad)
- Reserva para meses flojos: dinero para estabilizar tu “sueldo propio”.
- Impuestos: separa un % desde que entra el dinero (evitas sustos).
- Gastos del negocio: herramientas, software, transporte, etc.
Calendario de dinero (para dejar de improvisar)
Con ingresos variables, un calendario simple te ordena más que cualquier plan perfecto. Elige 3 momentos fijos:
- Día de cobro: cuando entra dinero (o el día siguiente).
- Día de separación: separas impuestos + negocio + reserva (10 minutos).
- Día de pago: te transfieres tu sueldo propio a la cuenta de gastos.
Si cobras muchas veces al mes, usa la regla: cada vez que entra dinero, primero separo. Lo que queda es “gastable”.
Cómo armar tu reserva para meses flojos (sin frustrarte)
No necesitas juntar “un año”. Empieza por objetivos chicos:
- Nivel 1: cubrir 1 semana de tu sueldo propio.
- Nivel 2: cubrir 1 mes de tu sueldo propio.
- Nivel 3: 2–3 meses.
La reserva no es ahorro “para siempre”. Es un amortiguador para que tu vida no suba y baje con cada factura.
Errores comunes (y cómo evitarlos)
- Gastar como si el mejor mes fuera lo normal → usa un sueldo fijo para ti y guarda excedentes.
- Mezclar dinero personal y del negocio → separa cuentas/bolsillos para no perder control.
- No prever meses bajos → crea una reserva (aunque sea pequeña) y revisa tu promedio trimestral.
- Vivir de “cobro a cobro” → planifica un calendario mínimo: día de cobro, día de separar impuestos, día de pagarte tu sueldo.
Sistema de bolsillos (simple)
Si quieres una estructura rápida, usa 4 bolsillos:
- Gastos personales: tu sueldo propio (lo que usas para vivir).
- Negocio: herramientas, insumos, software, comisiones.
- Impuestos: porcentaje separado apenas entra dinero.
- Reserva: meses flojos y estabilidad.
No hace falta que sea un banco distinto para cada uno. Puede ser una cuenta + subcuentas/bolsillos, o incluso un registro simple. Lo clave es que no se mezclen.
Checklist (esta semana)
- ✅ Sé mi mínimo mensual de gastos básicos (aprox.).
- ✅ Definí un sueldo propio realista.
- ✅ Separé impuestos (aunque sea un porcentaje pequeño).
- ✅ Separé gastos del negocio.
- ✅ Definí una reserva para meses flojos (primer objetivo: pequeño y alcanzable).
Consejo extra: sube ingresos sin romper el sistema
Cuando cobras por proyectos, una mejora real es reducir el estrés de “buscar trabajo urgente”. Dos ideas prácticas:
- Define un mínimo de prospección semanal: aunque estés ocupado, reserva 30–60 minutos para mantener el pipeline.
- Revisa precios cada trimestre: si tus costos suben y tus tarifas no, tu sistema siempre va a sentirse apretado.
Preguntas frecuentes
¿Cómo elijo un sueldo propio si mis ingresos son muy irregulares?
Usa un promedio conservador (por ejemplo, promedio de 3–6 meses, pero a la baja). Ajusta cada trimestre. La estabilidad vale más que exprimir un mes bueno.
¿Qué hago si un mes entra mucho dinero?
Primero cubre tu mínimo del mes y tu reserva. Luego decide con calma: pagar deuda cara, aumentar fondo de emergencia, o recién después mirar inversión.
¿Necesito herramientas?
No. Puedes empezar con una nota o una hoja simple: ingresos del mes, mínimo mensual, sueldo propio, reserva, impuestos. La separación es más importante que la herramienta.
Ruta recomendada
Para sostener esto sin enredarte, sigue: Ruta: Presupuesto simple. Te da un sistema flexible para no depender de motivación.
Siguiente paso
Cuando tu “sueldo propio” y reserva funcionen 1–2 meses, el siguiente paso es construir o reforzar tu fondo de emergencia y luego (si corresponde) planear inversión.