Interés compuesto es una idea simple: no solo ganas interés sobre tu dinero inicial, sino también sobre los intereses que ya se fueron sumando. Por eso se dice que “el interés gana interés”.
Es una de las herramientas más poderosas de las finanzas personales, pero también una de las más malentendidas. En esta guía vas a entender qué es, cómo se calcula de forma simple y cómo usarlo en la vida real (sin fórmulas raras).
Interés simple vs interés compuesto (la diferencia real)
Interés simple: ganas interés solo sobre el capital inicial.
Interés compuesto: ganas interés sobre el capital inicial y sobre los intereses acumulados.
Ejemplo rápido con números chicos:
- Inviertes $100 a 10% anual.
- Con interés simple: al año tendrías $110. Al segundo año sumas otros $10 → $120.
- Con interés compuesto: al año $110. Al segundo año ganas 10% sobre $110 → $121.
La diferencia al principio parece mínima. Con el tiempo, se vuelve enorme.
La clave del interés compuesto: tiempo + constancia
El interés compuesto se vuelve fuerte cuando se combinan 3 cosas:
- Tiempo: más años = más “vueltas” de capitalización.
- Rendimiento: no necesitas el máximo, necesitas uno razonable y sostenido.
- Constancia: aportar seguido suele pesar más que encontrar “la inversión perfecta”.
¿Qué es “capitalizar”?
Capitalizar es volver a sumar los intereses al capital, para que el próximo cálculo se haga sobre una base mayor.
Esto puede pasar de dos formas:
- Automática: el producto reinvierte (o renueva) sin que hagas nada.
- Manual: te pagan intereses y tú los vuelves a invertir.
Ejemplo con aportes mensuales (lo más realista)
Mucha gente piensa el interés compuesto como “invertí una vez y listo”. En la vida real, suele funcionar mejor así: aportes + reinversión.
Ejemplo simplificado:
- Aportas $50 por mes.
- Lo haces durante 24 meses.
- Además, reinviertes lo que se genere.
Incluso si el rendimiento no es espectacular, el hábito crea una bola de nieve. Lo importante es que el sistema esté armado para sostenerse.
¿Por qué el interés compuesto a veces “no se siente” en países con inflación?
En contextos con inflación alta, es fácil confundirse: puedes ver que tu dinero “crece” en números, pero que al mismo tiempo compras menos cosas.
Por eso conviene pensar en dos niveles:
- Rendimiento nominal: cuánto aumenta el número (sin ajustar).
- Rendimiento real: cuánto aumenta tu poder de compra (ajustando por inflación).
La idea de interés compuesto sigue siendo válida, pero la pregunta clave es: ¿tu rendimiento le gana a la inflación o al menos la acompaña?
Cómo “usar” el interés compuesto a tu favor (pasos prácticos)
- Ordena tu base: si no sabes cuánto gastas, empieza por Ordenar gastos.
- Arma un fondo de emergencia: para no desarmar inversiones ante cualquier problema. Ver: Ahorrar (fondo de emergencia).
- Automatiza aportes: aunque sean chicos. El interés compuesto ama la repetición.
- Reinvierte: si cobras intereses, vuelve a sumarlos (o renueva).
- Evita interrumpir por emociones: no cambies de estrategia cada semana.
Errores comunes
- Buscar el rendimiento máximo: muchas veces implica más riesgo del que puedes sostener.
- No tener liquidez: invertir sin fondo de emergencia te obliga a salir mal cuando pasa algo.
- Dejar dinero “parado” por miedo: el costo de no decidir también existe (especialmente con inflación).
Checklist rápido
- ✅ Entiendo que el interés compuesto es “interés sobre interés”.
- ✅ Sé si mi instrumento reinvierte automáticamente o no.
- ✅ Tengo aportes periódicos (aunque sean pequeños).
- ✅ Tengo fondo de emergencia para no tocar inversiones por urgencias.
Preguntas frecuentes
¿Necesito mucho dinero para aprovecharlo?
No. El interés compuesto funciona con montos chicos si hay tiempo y constancia. Lo que más cuesta es empezar.
¿Cada cuánto conviene capitalizar?
Depende del producto, pero en general cuanto más frecuente sea la capitalización, más rápido se ve el efecto. En la práctica, lo importante es que puedas reinvertir y sostenerlo.
¿Qué hago después de entender esto?
Si estás empezando, ve a Empezar y elige tu objetivo. Luego sigue una ruta: Rutas.
Una regla práctica para hacerlo visible
Si quieres ver el interés compuesto sin marearte, usa esta regla: mide en periodos. No compares “hoy vs mañana”, compara “hoy vs 6 meses” o “hoy vs 12 meses”. El efecto se nota cuando el tiempo alcanza para que los intereses se acumulen y se reinviertan.
Qué frena el interés compuesto (cosas comunes)
- Entrar y salir todo el tiempo: si cortas el proceso, no dejas que el interés se acumule.
- Comisiones/costos: costos altos pueden comerse el rendimiento y reducir el efecto compuesto.
- Retirar intereses para gastar: no está “mal”, pero reduce la bola de nieve. Si tu objetivo es crecer, reinvertir ayuda.
Cómo organizarlo sin fórmulas
Una forma simple de implementarlo es:
- Elige un monto de aporte automático (semanal o mensual).
- Define una fecha fija de revisión (10 minutos, una vez al mes).
- Reinvierte lo que se genere (si el producto no lo hace solo).
- Si tienes inflación alta, revisa también tu objetivo en términos de poder de compra (no solo números).