Fondo de emergencia: guía completa (cuánto, cuándo y dónde guardarlo)

Un fondo de emergencia es dinero reservado para imprevistos reales (salud, arreglos, trabajo) que te evita endeudarte cuando pasa algo. En muchos casos, el objetivo principal no es “ganar mucho”, sino no perder estabilidad por un gasto inesperado.

Qué es (y qué no es)

  • Sí es: dinero para imprevistos inevitables.
  • No es: vacaciones, regalos o compras planificables.

Cuánto necesitas (por niveles)

  • Nivel 1: 1 factura grande o 1 semana de gastos básicos.
  • Nivel 2: 1 mes de gastos básicos.
  • Nivel 3: 2–3 meses.

Cómo calcular tu gasto básico mensual

Anotá: vivienda, comida base, servicios mínimos, transporte para trabajar y deudas mínimas. Si no tenés exactitud, aproximá: sirve igual.

Cómo armarlo paso a paso

  1. Elegí tu meta mínima (Nivel 1).
  2. Automatizá una transferencia apenas cobrás.
  3. Separá el fondo de tu cuenta diaria.
  4. Revisá 1 vez por semana o por mes.

Dónde guardarlo (criterios simples)

  • Acceso rápido si pasa algo.
  • Bajo riesgo.
  • Separado del gasto diario.

Ejemplo simple

Si tus gastos básicos mensuales son $500, tu Nivel 1 puede ser $125. Con $10 por semana, llegás en ~3 meses. Con $20, en ~6–7 semanas.

Qué cuenta como emergencia

  • Salud (consulta, medicación, urgencia).
  • Trabajo (equipo imprescindible).
  • Hogar (reparación imprescindible).
  • Transporte necesario para trabajar.

Fondo vs deuda: ¿qué va primero?

Si tu deuda es cara (interés alto), suele ser prioridad. Igual conviene un mini fondo para no volver a endeudarte por el próximo imprevisto.

Cómo reponerlo si lo usas

Si lo usas, funcionó. Volvés al nivel anterior y reponés el mes siguiente.

Errores comunes

  • Ahorrar mucho de golpe y abandonar.
  • Mezclarlo con la cuenta diaria.
  • Usarlo para compras no urgentes.

Checklist

  • ✅ Definí mi Nivel 1.
  • ✅ Programé ahorro automático.
  • ✅ Está separado del gasto diario.
  • ✅ Sé qué es emergencia y qué no.

Relacionado

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.

Regla práctica para que no se gaste

El fondo se protege con fricción: cuenta separada, nombre claro (“Fondo de emergencia”) y una regla escrita de uso. Si no hay fricción, en algún momento se va en un gasto que “parecía necesario”.