Si sentís que tu sueldo “se va solo” o que siempre llegás justo, el problema casi nunca es falta de voluntad: suele ser falta de claridad. El presupuesto base cero es una forma simple de organizar tu dinero para que cada peso tenga un trabajo antes de que empiece el mes (o la quincena). No es una planilla complicada ni un castigo: es un mapa.
La idea central es esta: ingresos − asignaciones = 0. Ese “cero” no significa que no ahorrás, sino que todo está asignado, incluyendo ahorro, fondo de emergencia y diversión.
Qué es un presupuesto base cero (y qué no es)
Sí es
- Un plan previo para tus ingresos del período (mes, quincena o semana).
- Una lista de categorías con montos decididos a conciencia.
- Una herramienta para priorizar: primero lo importante, después lo opcional.
No es
- Gastar todo: el ahorro también se asigna.
- Adivinar: se apoya en números reales (aunque sean aproximados al principio).
- Una sola vez y listo: se ajusta con el uso.
Por qué funciona (sobre todo si tu ingreso es variable)
Muchos presupuestos fallan porque dejan “sobrantes” sin destino. El base cero reduce el margen de improvisación y te obliga a decidir antes. Si tu ingreso cambia, podés usar una versión “conservadora”: presupuestás con el mínimo esperable y cuando entra extra, lo asignás a metas (deudas, ahorro, inversión básica).
Paso a paso para armarlo en 60 minutos
1) Elegí el período
Si cobrás por mes, hacelo mensual. Si cobrás por semana/quincena, hacelo por ese período. Lo importante es que coincida con tu realidad.
2) Anotá tus ingresos del período
- Sueldo/ingreso principal (neto).
- Ingresos extra probables (si no son seguros, anotá 0 y asignalos cuando entren).
3) Listá gastos fijos y obligaciones
Alquiler/hipoteca, servicios, transporte para trabajar, educación, seguros, cuotas y el pago mínimo de deudas. Estos van primero.
4) Definí tus variables “mínimas”
Comida base, higiene, medicación, recargas, etc. Si estás empezando, mirá tus últimos movimientos bancarios y estimá. No necesitás perfección para empezar.
5) Asigná ahorro y metas (sí, antes del gasto)
Incluí una partida para fondo de emergencia (aunque sea pequeña) y otra para metas específicas (vacaciones, compras planificadas). Si todavía no tenés fondo, empezá por acá: guía de fondo de emergencia.
6) Dejá un “colchón” realista
En vez de “miscellaneous” infinito, creá una categoría imprevistos del mes (no emergencias grandes) para gastos chicos no planificados: un regalo, un arreglo menor, una salida extra. Esto baja la frustración sin romper el plan.
7) Ajustá hasta que dé cero
Sumá todas las categorías. Si te da negativo, bajá algo (o replanteá metas). Si te da positivo, asigná el resto: deuda, ahorro o inversión básica. El objetivo es que no quede dinero sin destino.
Ejemplo práctico (con números simples)
Supongamos que tu ingreso mensual es de $1.000. Armás el presupuesto así:
- Vivienda + servicios: $350
- Comida base: $250
- Transporte: $80
- Deudas (mínimo + extra): $120
- Fondo de emergencia: $60
- Salud/higiene: $40
- Ocio: $50
- Imprevistos del mes: $50
Total asignado: $1.000 → cero. Si ese mes entra un extra de $100, no se “pierde”: lo asignás, por ejemplo, $70 a deudas y $30 al fondo.
Cómo llevarlo sin planillas (método simple)
- Una nota en el celular con categorías y montos.
- Subcuentas o “sobres” (virtuales o reales) para separar dinero.
- Revisión semanal de 10 minutos: ver si alguna categoría se desbalanceó y ajustar.
Si preferís una ruta más guiada para empezar desde lo básico, podés seguir esta: Ruta: Presupuesto simple.
Errores comunes (y cómo evitarlos)
- Hacerlo perfecto desde el día 1: tu primer presupuesto es un borrador. Mejor “usable” que “ideal”.
- Olvidar gastos no mensuales: patente, regalos, mantenimiento. Creá una categoría de “gastos irregulares” y aportá un poco cada mes.
- Presupuestar optimista: si tu ingreso varía, usá un piso conservador.
- No incluir diversión: si no existe en el plan, aparece igual en la vida. Incluila y controlala.
Checklist rápida (para hoy)
- ☐ Elegí el período (mes/quincena/semana).
- ☐ Anoté ingresos seguros del período.
- ☐ Listé fijos y obligaciones.
- ☐ Estimé variables mínimas.
- ☐ Asigné ahorro + fondo de emergencia.
- ☐ Creé una categoría de imprevistos del mes.
- ☐ Ajusté hasta que (ingresos − asignaciones) dé 0.
- ☐ Programé una revisión semanal de 10 minutos.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si me paso en una categoría?
No es “fallar”. Es información. En presupuesto base cero, cuando una categoría se pasa, se compensa bajando otra. Lo importante es hacer el ajuste conscientemente.
¿Sirve si tengo deudas?
Sí, especialmente. Te ayuda a decidir un monto fijo (mínimo) y un monto extra (si se puede) para acelerar. Si tu prioridad es ordenar el pago, podés complementar con: Salir de deudas.
¿Y si mis ingresos cambian cada mes?
Usá un presupuesto “base” con el mínimo esperable. Todo extra se asigna en este orden típico: 1) cubrir fijos, 2) mini fondo de emergencia, 3) deuda cara, 4) ahorro/inversión básica.
¿Cada cuánto lo tengo que actualizar?
Al menos una vez por semana (10 minutos) y una revisión más completa al inicio del período. La clave es que sea liviano, no una carga.
Enlaces internos para seguir aprendiendo
- Empezar: si querés una visión general del camino.
- Ruta: Presupuesto simple: alternativa aún más directa.
- Fondo de emergencia: tu red de seguridad.
- Salir de deudas: para armar un plan de pago.