Cuando tus ingresos cambian de mes a mes (freelance, comisiones, ventas, horas extra), armar un presupuesto “clásico” puede sentirse imposible. El error más común es presupuestar con el mejor mes… y después estresarte cuando llega uno más flojo.
En esta guía vas a ver un método práctico para presupuestar con ingresos variables sin complicarte: usar un número base conservador, un “colchón” y reglas claras para decidir qué se paga sí o sí, qué se ajusta y qué se ahorra. Si querés, podés complementarlo con un registro de gastos (te dejo links internos más abajo).
1) El objetivo real: estabilidad, no perfección
Con ingresos variables, el presupuesto no es un mapa exacto: es un sistema de decisiones. Buscamos tres cosas:
- Cubrir lo esencial incluso en meses bajos.
- Evitar deuda por gastos previsibles (impuestos, seguros, servicios).
- Aprovechar meses buenos para ahorrar y adelantarte.
Si todavía no diferenciás bien tus gastos, te va a servir leer: gastos fijos vs variables.
2) Paso a paso: el método “base + colchón + regla”
Paso A: Elegí tu ingreso base (conservador)
Tomá tus últimos 6 a 12 meses de ingresos y elegí un número que puedas sostener en un mes flojo. Dos formas simples:
- Opción 1 (conservadora): el promedio de los 3 meses más bajos.
- Opción 2 (rápida): el percentil 25 (aprox. “un mes malo típico”).
Ese número es tu ingreso base. Tu presupuesto mensual se arma con eso, no con el máximo.
Paso B: Definí tu colchón de variabilidad
El colchón es una mini-reserva que absorbe la diferencia entre lo presupuestado y lo real. Se recomienda juntar entre 1 y 2 meses de gastos esenciales (idealmente en cuenta remunerada o instrumento de bajo riesgo/alta liquidez, según tu país).
Si querés estructurar esto como objetivo, podés revisar: ahorrar (fondo de emergencia).
Paso C: Separá gastos en 3 niveles (regla de ajuste)
En vez de pensar “fijo vs variable”, en ingresos variables conviene clasificar por prioridad:
- Nivel 1 (esenciales): vivienda, comida básica, salud, transporte, servicios.
- Nivel 2 (importantes): pagos de deudas, educación, seguros, mantenimiento.
- Nivel 3 (flexibles): ocio, compras no urgentes, upgrades, extras.
Regla simple:
- Mes bajo: se paga Nivel 1 + lo mínimo de Nivel 2; Nivel 3 se recorta.
- Mes normal: Nivel 1 + Nivel 2 completo + un Nivel 3 acotado.
- Mes alto: se mantiene tu estilo de vida (sin inflarlo) y el excedente va a ahorro/adelantar pagos.
3) Ejemplo numérico (con números realistas)
Supongamos que tus ingresos de los últimos 6 meses fueron: 900, 1.200, 1.000, 1.600, 1.100 y 1.400 (en tu moneda). Los 3 más bajos son 900, 1.000 y 1.100 → promedio = 1.000. Ese será tu ingreso base.
Presupuesto armado con ingreso base (1.000)
- Nivel 1 (esenciales): 600
- Nivel 2 (importantes): 250
- Nivel 3 (flexibles): 100
- Ahorro mínimo / colchón: 50
Ahora imaginá que este mes cobrás 1.400. ¿Qué hacés con los 400 extra?
- Primero, completás el colchón hasta llegar a tu meta (por ejemplo, 1 mes de esenciales = 600).
- Segundo, adelantás pagos del Nivel 2 (por ejemplo, deuda). Si estás en ese proceso, te puede servir: bola de nieve vs avalancha.
- Tercero, recién ahí subís “flexibles” de forma consciente (no automática).
4) Cómo registrar ingresos y gastos sin volverte loco
Cuando el ingreso cambia, el registro es tu tablero. No necesitás una planilla perfecta: necesitás consistencia. Lo mínimo viable:
- Una vez por semana, anotá ingresos reales y gastos por nivel.
- Marcá gastos grandes que no son mensuales (impuestos, matrícula, seguro anual).
- Revisá al final del mes: ¿tu ingreso base quedó corto o largo?
Acá tenés una guía útil con plantilla y ejemplo: registro de gastos (plantilla + ejemplo).
5) Checklist rápido (para aplicar hoy)
- ☐ Reuní tus ingresos de 6 a 12 meses.
- ☐ Definí tu ingreso base (promedio de los 3 meses más bajos).
- ☐ Listá tus gastos y asignalos a Nivel 1/2/3.
- ☐ Armá un presupuesto con el ingreso base (sin “contar” meses buenos).
- ☐ Creá el colchón de variabilidad y automatizá un aporte mínimo.
- ☐ Definí una regla para meses altos: (1) colchón (2) deudas (3) ahorro/inversión (4) flexibles.
6) Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Sirve el 50/30/20 si mis ingresos cambian?
Sí, pero como guía, no como camisa de fuerza. Podés usarlo sobre tu ingreso base y ajustar porcentajes por niveles. Si querés repasar el método: presupuesto 50/30/20 (guía simple).
¿Qué pasa si un mes gano menos que mi ingreso base?
Ahí entra el colchón. Si todavía no lo tenés, el ajuste es recortar Nivel 3 y renegociar/pausar lo que se pueda del Nivel 2 (sin afectar salud o trabajo). La prioridad es evitar financiar el mes con tarjeta o préstamos.
¿Cuánto debería tener en el colchón?
Como punto de partida: 1 mes de gastos esenciales (Nivel 1). Si tu variabilidad es alta o tu trabajo es estacional, apuntá a 2 meses.
¿Cuándo tiene sentido empezar a invertir?
Cuando tu colchón ya está armado y no dependés de deuda para llegar a fin de mes. Si querés una hoja de ruta: empezar a invertir.
En resumen
Presupuestar con ingresos variables se vuelve mucho más fácil cuando dejás de adivinar el mes perfecto y armás un sistema: ingreso base conservador + colchón + reglas de ajuste. Eso te da estabilidad, reduce estrés y te permite aprovechar los meses buenos sin que tu estilo de vida dependa de ellos.