Si sentís que “hacés presupuesto” pero a mitad de mes igual te quedás corto, el problema casi siempre es el mismo: las categorías no reflejan tu vida real. Un presupuesto por categorías funciona cuando tus topes están alineados con tus gastos fijos, tus variables y tus prioridades (y cuando se ajusta con datos, no con culpa).
En esta guía vas a aprender a crear categorías simples, poner límites realistas y hacer un ajuste mensual que te deje cada vez más cerca de tus objetivos.
Qué es un presupuesto por categorías (y por qué ayuda)
Un presupuesto por categorías es un plan donde asignás un monto máximo a grupos de gasto (por ejemplo: alimentos, transporte, vivienda, ocio). La clave es que no intentás controlar cada compra de manera aislada, sino el total de cada categoría.
Esto ayuda por tres razones:
- Reduce fricción: podés decidir rápido si una compra “entra” o no.
- Hace visibles los trade-offs: gastar más en una categoría implica recortar otra (o ahorrar menos).
- Facilita el ajuste: mes a mes, corregís con números y se vuelve más preciso.
Paso 1: Armá tu lista base de categorías (sin exagerar)
El error más común es crear 25 categorías hiper específicas. Al principio, apuntá a 8 a 12. Si una categoría te queda enorme, recién ahí la dividís.
Categorías recomendadas (base)
- Vivienda: alquiler/hipoteca, expensas, servicios.
- Alimentos: supermercado y (si querés) comidas fuera.
- Transporte: combustible, transporte público, mantenimiento.
- Salud: obra social/seguro, farmacia, consultas.
- Deudas: cuotas, tarjetas, préstamos (solo pago mínimo/obligatorio; lo extra va aparte).
- Ahorro e inversión: fondo de emergencia, metas, inversión básica.
- Ocio: salidas, suscripciones, hobbies.
- Otros/Imprevistos: margen para lo que no entra en las anteriores.
Si tenés familia, puede convenirte sumar Niños (pañales, colegio, actividades) o integrarlo dentro de Alimentos/Salud según tu realidad.
Paso 2: Separá fijos vs variables (para no “romper” el plan)
No todos los gastos se comportan igual. Un presupuesto por categorías mejora muchísimo cuando distinguís:
- Gastos fijos: se repiten y son predecibles (alquiler, internet, seguro).
- Gastos variables: cambian mes a mes (supermercado, ocio, combustible).
Tu primer objetivo es que los fijos estén cubiertos apenas entra tu ingreso. Después, con lo que queda, repartís en variables y ahorro.
Si querés profundizar, te conviene leer esta guía: gastos fijos vs variables explicado simple.
Paso 3: Definí topes realistas usando tu historial (no tu deseo)
Para poner límites que puedas cumplir, necesitás datos. Si no registrás gastos, hacé al menos un mes de seguimiento (o revisá tus consumos bancarios/tarjeta).
Regla práctica:
- Tomá el promedio de los últimos 2–3 meses por categoría.
- Sumá un margen del 5% al 10% en categorías muy variables (alimentos, transporte).
- Si querés bajar un gasto, recortá de a 5%–15% por mes, no 40% de golpe.
Acá tenés una guía útil para armar el registro: registro de gastos (plantilla + ejemplo).
Ejemplo: un presupuesto por categorías con números (simple y ajustable)
Supongamos un ingreso mensual de 1.000 (usá tu moneda). Primero cubrimos fijos y obligaciones, y recién después distribuimos lo restante.
Asignación inicial
- Vivienda (fijo): 350
- Servicios + internet (fijo): 70
- Transporte (variable): 90
- Alimentos (variable): 220
- Salud (semi fijo): 80
- Deudas (mínimos): 60
- Ahorro/Fondo de emergencia: 80
- Ocio: 40
- Otros/Imprevistos: 10
Ahora viene lo importante: el ajuste. Si durante el mes Alimentos sube a 250, no significa “fracaso”: significa que necesitás compensar bajando Transporte u Ocio, o aumentar el ingreso, o replantear el tope de Alimentos con datos reales.
Si querés un método para “poner cero” a cada peso desde el inicio del mes, podés combinar esto con: presupuesto base cero.
Paso 4: Definí reglas de ajuste (para no improvisar)
Un presupuesto por categorías se vuelve fácil cuando tenés reglas claras, por ejemplo:
- Regla 1 (transferencia): si una categoría se pasa, la diferencia sale de Ocio u Otros, no del ahorro.
- Regla 2 (alerta temprana): si una categoría supera el 60% a mitad de mes, frenás y revisás.
- Regla 3 (suscripciones): todo gasto recurrente se revisa 1 vez por trimestre.
- Regla 4 (hormiga): si “Gastos hormiga” aparece, definís un límite semanal en efectivo/digital.
Si sospechás que se te va plata en pequeñas compras, te va a servir: cómo detectar y reducir gastos hormiga.
Checklist: armá tu presupuesto por categorías en 45 minutos
- Listá 8–12 categorías (base) y agregá 1 categoría “Otros/Imprevistos”.
- Separá fijos vs variables.
- Revisá últimos 2–3 meses de gastos (o al menos 1 mes).
- Definí topes: promedio + 5–10% de margen en variables.
- Elegí 1–2 categorías para recortar (máx. 5–15% este mes).
- Programá una revisión semanal de 10 minutos (no esperes a fin de mes).
- Hacé el ajuste mensual y guardá una “foto” del presupuesto.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cuántas categorías debería tener?
Entre 8 y 12 al inicio. Más categorías no siempre significa más control; a veces significa más cansancio y abandono. Dividí solo cuando una categoría se vuelve inmanejable o demasiado grande.
¿Qué hago si me paso en una categoría todos los meses?
Primero, confirmá con datos (historial). Si efectivamente te pasás, tenés tres opciones: subir el tope y recortar otra, cambiar hábitos con un plan gradual, o aumentar ingresos. Lo que no funciona es mantener el mismo tope “ideal” y esperar un mes mágico.
¿Cómo priorizo ahorro e inversión sin sentir que me ahogo?
Automatizá un porcentaje pequeño (por ejemplo, 5%–10%) apenas cobrás, y aumentalo cuando tus fijos estén más controlados. Si todavía no tenés colchón, empezá por el fondo de emergencia: guía de fondo de emergencia. Luego, avanzá con pasos simples: inversión básica después del fondo de emergencia.
¿Sirve si mis ingresos son variables?
Sí, pero necesitás trabajar con un “ingreso base” conservador y una regla para los meses buenos (por ejemplo: 50% a objetivos, 50% a adelantar gastos). Podés complementar con: presupuesto para ingresos variables.
Enlaces internos recomendados
Siguiente paso: elegí una sola mejora para esta semana (por ejemplo, limitar comidas fuera o revisar suscripciones). El presupuesto por categorías gana por acumulación: pequeños ajustes repetidos.