Cómo hacer un registro de gastos que sí funcione (plantilla + ejemplo)

Si sentís que “la plata se va” y no sabés bien en qué, el problema casi nunca es la falta de esfuerzo: es la falta de visibilidad. Un registro de gastos bien hecho funciona como un espejo: te muestra patrones, fugas y decisiones automáticas. Y lo mejor: no hace falta que sea perfecto ni que te lleve horas.

En esta guía vas a aprender cómo armar un registro de gastos simple (de verdad), qué categorías usar, cómo mantenerlo sin abandonar a la semana, y cómo convertir esos datos en acciones concretas para mejorar tu presupuesto.

Qué es un registro de gastos (y por qué funciona)

Un registro de gastos es una lista ordenada (en papel, planilla o app) donde anotás cada salida de dinero con datos mínimos: fecha, monto, categoría y comentario. Sirve para responder tres preguntas clave:

  • ¿En qué se va mi dinero? (distribución real, no “lo que creo”)
  • ¿Cuáles son mis gastos fijos y variables?
  • ¿Qué puedo ajustar sin sufrir? (cambios pequeños que suman)

Cuando registrás, reducís el “piloto automático”. Muchas compras impulsivas ocurren porque no hay fricción ni conciencia. Registrar crea esa fricción saludable.

Antes de empezar: elegí un método que puedas sostener

La mejor herramienta es la que vas a usar todos los días. Elegí una de estas opciones:

  • Notas del celular: lo más rápido. Ideal si empezás desde cero.
  • Planilla (Google Sheets/Excel): te permite sumar y ver totales por categoría.
  • App de finanzas: útil si te gusta automatizar, pero a veces abruma.

Regla práctica: si hoy no registrás, mañana no “te ponés al día”. Mejor 5 días imperfectos que 1 día perfecto y 6 sin registrar.

Qué datos anotar (mínimo viable)

Para que sea fácil, anotá solo lo esencial:

  • Fecha
  • Monto
  • Categoría (máximo 10–12)
  • Medio de pago (efectivo / débito / crédito / transferencia)
  • Nota corta (opcional): “supermercado”, “café”, “uber”, etc.

Categorías recomendadas (simples y útiles)

Usá categorías que te ayuden a decidir, no una enciclopedia. Por ejemplo:

  • Vivienda (alquiler/expensas/servicios)
  • Comida (supermercado)
  • Comidas fuera (delivery/restaurantes)
  • Transporte
  • Salud
  • Educación
  • Deudas (cuotas/intereses)
  • Ahorro / inversión
  • Ocio
  • Otros (solo si es realmente excepcional)

Tip: si “Otros” supera el 5–10% del total, necesitás dividirlo en categorías reales.

Plantilla simple de registro de gastos (copiable)

Podés armar una planilla con estas columnas:

  • Fecha
  • Descripción
  • Categoría
  • Monto
  • Pago

Ejemplo realista (1 día)

  • 06/02 – Supermercado – Comida (supermercado) – 32.500 – Débito
  • 06/02 – Café – Comidas fuera – 3.200 – Crédito
  • 06/02 – SUBE/Transporte – Transporte – 2.000 – Efectivo
  • 06/02 – Streaming – Ocio – 6.800 – Crédito

Con solo eso, al final de la semana ya vas a ver patrones: frecuencia de compras pequeñas, días “caros”, categorías que se disparan, etc.

Cómo no abandonar: 5 reglas que funcionan

  • Regla 1: registrá en el momento. Si esperás a la noche, se te escapa el 30–50%.
  • Regla 2: una sola categoría por gasto. Si querés dividir, hacelo solo en compras grandes (supermercado).
  • Regla 3: poné un recordatorio diario. 2 minutos a la misma hora (por ejemplo, después de cenar).
  • Regla 4: revisá 1 vez por semana. No hace falta analizar todos los días.
  • Regla 5: buscá progreso, no control total. El objetivo es aprender, no castigarte.

De registro a decisiones: qué mirar al final de la semana

Registrar sin revisar es como pesarte y no cambiar nada. Una revisión semanal rápida (10 minutos) alcanza. Buscá:

  • Top 3 categorías por gasto total.
  • Gastos hormiga (muchos montos pequeños que suman).
  • Gastos “fuga”: pagos automáticos que ya no usás.
  • Compras impulsivas: ¿qué las disparó? (estrés, cansancio, salir sin comer, etc.)

Mini plan de acción (simple)

Elegí solo una mejora por semana:

  • Reducir “comidas fuera” 2 veces (y planear alternativas).
  • Definir un tope semanal para ocio.
  • Preparar un menú básico y comprar con lista.
  • Eliminar una suscripción que no aporta valor.

Conexión con tu presupuesto: cómo usar el registro para armarlo

Si todavía no tenés presupuesto, el registro es tu materia prima. Con 2 a 4 semanas de datos, podés estimar tus promedios y crear límites realistas. Una forma práctica es apoyarte en una estructura conocida como la regla 50/30/20, y ajustarla a tu realidad.

Si querés una guía paso a paso para arrancar, te conviene empezar por Empezar y luego elegir un objetivo en Objetivos. Si tu foco es ordenar gastos de manera progresiva, la ruta de presupuesto simple te da un camino claro.

Errores comunes al registrar gastos (y cómo evitarlos)

  • Hacerlo demasiado complejo: demasiadas categorías, demasiadas columnas. Simplificá.
  • No incluir el efectivo: es donde más se pierde el rastro. Anotalo sí o sí.
  • Mezclar gasto con pago de tarjeta: el gasto se registra cuando comprás, no cuando pagás el resumen (si no, duplicás).
  • Usar “Otros” para todo: si no sabés qué es, no vas a poder mejorar.
  • Querer que el primer mes sea perfecto: el primer mes es para aprender.

FAQ: preguntas frecuentes sobre el registro de gastos

¿Cuánto tiempo tengo que registrar para que sirva?

Con 7 días ya aparecen patrones. Con 30 días obtenés una foto bastante fiel de tu mes.

¿Registro gastos si uso tarjeta de crédito?

Sí. Registrá el gasto en el momento de la compra y marcá “Crédito” como medio de pago. Luego, cuando pagues el resumen, no lo vuelvas a registrar como gasto (es pago de deuda).

¿Qué hago si me olvidé de registrar un día?

Volvé al método mínimo: estimá con el home banking o el resumen, anotá lo que recuerdes y seguí. No lo uses como excusa para abandonar.

¿Cómo registro compras del supermercado con varias cosas?

Para empezar, ponelo todo como “Comida (supermercado)”. Si querés afinar, separá en 2–3 subcategorías (comida, limpieza, higiene), pero solo si lo vas a sostener.

Próximo paso: si ya estás registrando, tu siguiente avance es convertir esos datos en un plan. Elegí un objetivo en /objetivos/ o empezá desde /empezar/ para ordenar tu camino.